Es la parte inicial de una investigación donde se define de manera clara y concisa el asunto o cuestión que se quiere estudiar. Es como la pregunta principal que guía todo el proceso de investigación.
¿Para qué sirve?
Orienta la investigación: Establece el rumbo y los objetivos del estudio.
Justifica la investigación: Explica por qué es importante abordar ese problema en particular.
Delimita el estudio: Define los límites y el alcance de la investigación.
Elementos clave:
Descripción del problema: ¿Cuál es el problema y cómo se manifiesta?
Contexto: ¿En qué situación o entorno ocurre el problema?
Importancia: ¿Por qué es relevante estudiar este problema?
Preguntas de investigación: ¿Qué preguntas específicas se busca responder?