Son todos aquellos estudios previos que se han realizado sobre el tema que estás investigando. Estos estudios te permiten:
Ubicar tu investigación: Mostrar cómo tu estudio se conecta con lo que ya se sabe sobre el tema.
Identificar lagunas: Encontrar aspectos que no han sido suficientemente explorados o que requieren mayor profundización.
Justificar tu investigación: Demostrar que tu estudio aporta algo nuevo y valioso al campo de conocimiento.